Llevamos años leyendo mensajes. Y con el tiempo hemos aprendido a detectar lo que hay debajo de las preguntas que la gente sí hace: hay otras preguntas que todo el mundo tiene pero que nadie formula directamente. Este post es para ellas.

«¿Os vais a reír de cómo quedo?»

No. Nunca. Y no es solo una postura ética: es que llevamos años haciéndonos una idea de la diversidad real de personas y cuerpos y situaciones. No hay nada que nos sorprenda ni que nos parezca objeto de burla. Si alguna vez has tenido esa sensación con alguien, no venía de un profesional.

«¿Tendré que hacer cosas que no quiero hacer?»

No. La sesión siempre va a donde tú decides que va. Si en algún momento no quieres continuar con algo —una postura, un tipo de ropa, cualquier cosa— lo dices y cambiamos. No hay ningún contrato que te obligue a nada ni ninguna presión implícita. Si en algún momento sientes que hay presión, nos lo dices y paramos.

«¿Mis fotos van a acabar en internet?»

Solo si tú lo decides. Tenemos un post entero sobre confidencialidad —lo puedes leer aquí— pero la respuesta corta es: nada sale sin tu autorización explícita. Y si en algún momento cambias de opinión sobre algo que autorizaste, se retira.

«¿Qué hago si me pongo nerviosa y no puedo parar?»

Nos lo dices y paramos. O hacemos una pausa. O hablamos. No hay ningún problema con necesitar tiempo. Hemos tenido sesiones con pausas largas, con personas que lloraron al principio, con situaciones de todo tipo. Lo que pasa en la sesión, se queda en la sesión.

«¿Lo vais a contar?»

No. Lo que nos cuentas, lo que pasa durante la sesión, tus razones para venir, todo eso es confidencial. No lo compartimos con nadie, ni siquiera en términos generales o anonimizados sin tu permiso.

Si tienes otras preguntas que no están aquí, escríbelas. Las respondemos con la misma honestidad.

— Julio & María