Llevamos desde 2018 haciendo esto. Y en todo ese tiempo, hemos visto llegar a personas con exactamente los mismos miedos. Tan exactamente que podríamos escribir el guión antes de que se presenten.
No lo decimos para restarles importancia. Los miedos antes de una sesión boudoir son reales y tienen todo el sentido. Lo decimos porque, si los reconoces aquí, quizás te ayude saber que no eres la primera.
«No sé posar»
Nadie sabe posar. Literalmente nadie que llegue a su primera sesión sabe posar. Esto no es un casting. María se pasa la sesión indicando: los brazos así, la cabeza un poco hacia allá, relaja los hombros, mira aquí. No tienes que saber nada. Eso es nuestro trabajo, no el tuyo.
«No tengo el cuerpo para esto»
Hay un post entero sobre esto que publicaremos más adelante, pero la respuesta corta es: no existe un cuerpo para esto. Las fotos que más nos han emocionado a nosotros —las que las propias personas no podían creer que eran de ellas— no han tenido nada que ver con un tipo de cuerpo específico. Lo que hace que una foto funcione es la luz, el ángulo, el momento, la expresión.
«¿Y si no me gustan las fotos?»
Es un miedo legítimo. Lo que podemos decir es que trabajamos con selección y que no entregamos imágenes que no estén a la altura. Si algo no funciona durante la sesión, lo intentamos de otra manera. No somos de los que hacen 300 fotos y te mandan todo sin editar.
«¿Y si me siento ridícula?»
Pues al principio es posible que sí. Los primeros quince o veinte minutos de casi cualquier sesión tienen cierta torpeza. Es completamente normal y lo esperamos. Lo que hacemos durante ese tiempo es precisamente romper esa sensación: hablar, ajustar, hacer que la persona entre en el espacio y deje de estar en su cabeza.
Después de eso, algo cambia. Siempre.
Lo que ocurre de verdad
Lo que ocurre de verdad es que la mayoría de las personas que salen de una sesión nos dicen alguna variante de lo mismo: «Ha sido mucho mejor de lo que esperaba». No porque hayamos hecho magia, sino porque los miedos que traían no eran tan grandes como los habían imaginado desde casa.
Si los tuyos son otros, o si hay algo específico que te frena, cuéntanoslo. Para eso estamos.
— Julio & María
Julio y María. Fotógrafos especializados en boudoir y fotografía erótica en León desde 2018. Una sola misión: que te veas como siempre mereciste verte.
