Hay una cosa que nos resulta incómoda del marketing del boudoir y que queremos nombrar: la promesa de transformación. «Saldrás sintiéndote la persona más poderosa del mundo». «Cambiará tu relación contigo misma para siempre». «Verás tu cuerpo de otra manera».
No hacemos esas promesas. No nos parece honesto hacerlas.
Lo que sí podemos hacer es contar lo que escuchamos de las personas que han hecho sesiones con nosotros. Sin exagerar, sin editorializar.
Lo que ocurre durante
Lo que muchas personas describen después de la sesión es algo parecido a esto: en algún momento dejaron de pensar en cómo estaban quedando y empezaron a estar simplemente ahí. Y en ese momento es cuando algo cambia. No saben si fue la luz, o la música, o que María les dijo algo en el momento exacto, pero algo se soltó.
Eso no lo producimos nosotros deliberadamente. No tenemos una técnica para hacerlo ocurrir. Pero sí creamos las condiciones para que pueda ocurrir: un espacio seguro, sin juicio, donde la persona puede hacer lo que quiera sin tener que explicar nada.
Lo que ocurre cuando ven las fotos
Esto sí lo escuchamos constantemente, y es genuino: «no sabía que podía quedar así». No como sorpresa narcisista, sino como algo más profundo. Como verse de una manera que no conocían. Como que la cámara vio algo que el espejo nunca les había mostrado.
Hay personas que nos cuentan que han cambiado la relación con su cuerpo después de ver esas imágenes. Puede ser. Lo creemos. Pero también hay personas que simplemente tienen unas fotos muy bonitas y para ellas es suficiente. Eso también está bien.
Lo que no prometemos
No prometemos que vayas a salir curada de nada ni transformada de ninguna manera específica. Lo que prometemos es una sesión bien hecha, con cuidado, en un espacio donde puedas estar como quieras. Lo que pase a partir de ahí es tuyo.
— Julio & María
Julio y María. Fotógrafos especializados en boudoir y fotografía erótica en León desde 2018. Una sola misión: que te veas como siempre mereciste verte.
