Todos los estudios de fotografía boudoir dicen lo mismo: «somos para todo tipo de cuerpos». Lo dicen con una frase motivacional debajo de una foto de alguien con medidas perfectas. Y la persona que lo lee lo sabe perfectamente: esa frase está ahí para no excluir a nadie sin realmente incluir a nadie.
Queremos decir algo diferente, con más sustancia.
Lo que hemos aprendido en años de sesiones
Hemos fotografiado a personas de tallas, edades, proporciones y contextos vitales muy distintos. Y lo que hemos visto es que la predicción sobre si una sesión va a funcionar bien no tiene nada que ver con la talla ni con la forma del cuerpo.
Tiene que ver con otras cosas: con cuánto confía la persona en el proceso, con qué relación tiene con hacerse fotos en general, con el estado de ánimo de ese día. Cuerpos que la sociedad considera «perfectos» han producido fotos mediocres porque la persona estaba cerrada. Cuerpos que la misma persona sentía como problemáticos han producido imágenes extraordinarias porque algo se soltó durante la sesión.
La cámara no ve lo que tú ves en el espejo
Esto no es un consuelo vacío. Es algo técnico que vale la pena entender. La cámara ve desde un ángulo, con una focal, con una luz que se está controlando para que funcione. Lo que ves tú en el espejo —las inseguridades que llevas años mirando— no es lo mismo que lo que registra el objetivo.
La fotografía aplana, selecciona, enmarca. Y en manos de quien sabe usarla, esa selección puede mostrar algo que el espejo nunca te ha mostrado.
Lo que sí hace falta
Lo que sí hace falta es querer hacerlo. Hay personas que llegan con mucha inseguridad pero con ganas reales de hacer la sesión, y funcionan muy bien. Hay personas que llegan a medias, sintiéndose obligadas o sin convicción, y la sesión cuesta más aunque el cuerpo sea otro.
Si tienes dudas sobre si esto es para ti, cuéntanoslas. Sin compromiso. Hemos tenido muchas conversaciones previas con personas que al final decidieron no hacer la sesión, y eso también está bien.
— Julio & María
Julio y María. Fotógrafos especializados en boudoir y fotografía erótica en León desde 2018. Una sola misión: que te veas como siempre mereciste verte.
